Wednesday, October 11, 2006

Y aquí tenemos a Daniel (el séptima guitarra), quien ensaya con su Sofía (la guitarra).
En su casa a estas horas debiera estar descansando, luego de ajetreados días de ensayos y también felíz ya que sabe que puede sonar más fuerte: tiene amplificador nuevo!!... todo un logro!
El dibujante y administrador del sitio
Sexto Cordero
EL COMIENZO DE UNA HISTORIA
La amistad venía de antes. Las ganas de tocar rock, también. No supimos cómo, menos lo planificamos. De pronto estuvimos ahí, en casa de uno de los nuestros y tocamos. Frente a nosotros multitudes de gentes disfrutaban nuestra música en presencia futura y nosotros tratábamos de hacer el estruendo que seguramente harían ellos. Hay que decir en todo caso que poco nos importaba proyectar el sueño si no éramos todos. De eso han pasado ya siete años. No siempre fuimos los cinco de ahora, pero muy cerca nuestro estaba el cuarto. Años después conoceríamos al quinto. Nos conocimos en las aulas del mítico B con A, en una la sala del legendario 1º F, aunque ya nos habíamos cambiado de letra, sala y de edad cuando surgió la idea. Era turno del consagrado 3º H cuando nacen las improvisadas sesiones musicales, que en realidad eran conciertos sólo para nosotros. No dejamos de ser nosotros, pero nos adelantábamos unos cuantos años para ser los nosotros rockeros. No hacíamos el viaje solos: los lápices se reencarnaban en potentes baquetas; las cajas recibían su redención para ser tambores sonoros; y la olvidada guitarra del rincón de siempre al fin lograba el protagonismo para el que fue creada.
Los primeros minutos del sueño fueron capturados por una cinta de cassette con la oportuna colaboración de otra olvidada: una radio AM.
En la primera sesión de los miembros originales, Daniel Vidal, Isaac Figueroa y Sebastián Díaz, se realizó una performance de la canción tu alma mía, de Los Miserables, grabada en la casa del integrante Vidal. Unos cuantos meses después de eso, ya se veían los primeros intentos de vocalista de Javier Martínez, cuando el 3º H hizo de coro de la misa realizada en el liceo, cuando el grupo realizo su primera presentación en vivo frente al Cura que iba a oficiar la misa.
El tiempo paso, hasta solo hace un año, exactamente en el momento en que los compañeros de trabajo, Sebastián y Javier, tuvieron la idea de gastarse su sueldo en acondicionar la pieza de atrás de la casa de Sebastián para hacerla a prueba de sonido y convertirla en una eventual sala de ensayo para la banda, la misma planeada desde esas primeras sesiones de cumbieras en el Borgoño, pero ahora con integrantes definidos. La sala no resultó, pero esa es otra historia.
El primer atisbo de comienzo musical fue el día que Sebastián, con su sueldo ganado a sudor y sangre (mas sangre que sudor, o si no pregúntenselo a su supervisor), se compro la batería, luego de una espera de tres meses, lo cual nos sitúa en marzo del año 2006. Dos semanas después de este acontecimiento, aparece en escena un antiguo-nuevo personaje, llamado Fernando Arancibia, el cual demostrando una patudez increíble ya que nadie lo había invitado, se compro un bajo y se autodesigno bajista del grupo.
Esta actitud por supuesto demostró como él era y fue aceptado de inmediato. Además de hacerle ganar un puesto en el grupo, mostró que en realidad el tipo es un buen chato, ya que se gano el corazón del resto de los integrantes al ser el objeto de la mayor cantidad de bromas que se le pueden hacer a un ser humano en tan corto periodo de tiempo. Ahora que se tenia un bajo y la batería, el mismo Fernando, una vez mas demostrando que los obstáculos no le importan, se movió con sus amigos y consiguió guitarras, micrófonos y amplificadores para el resto del grupo, hasta el momento en que estuvieran equipados.
La pasión que puso Fernando en el grupo motivó que el siguiente en superar los obstáculos fuera Isaac, quien compro su guitarra. Entonces las sesiones de jammeo se hicieron mas seguidas ahora que se podía tocar.
Aproximadamente dos semanas después de este ultimo hecho llegaría el ultimo instrumento hasta el momento, la segunda guitarra, tocada por el señor Daniel Vidal, autodenominado entonces "séptima guitarra". Así quedo conformada al fin, luego de muchas penurias, la banda que se llamo Cordero de Dios, en ese entonces, y que ahora es conocida como Esquina del Infinito. Al menos hasta nuevo aviso.
Así, la banda quedo conformada como sigue:
BATERIA: katyuska - Sebastián "Cavernícola" Diaz
2º GUITARRA: Lucia y VOZ - Isaac Figueroa
3º GUITARRA: Sofía, en su versión eléctrica, y Maria, en su versión acústica - Daniel "Flaco" Vidal.
BAJO: "aun sin nombre" - Fernando Arancibia
TECLADO: "aun sin teclado" Y VOZ - Javier "El mito" Martínez
El primer gran éxito de la banda es la gran canción Highway Star (Deep Purple), a los cuales ha sumado El Final es en donde partí (
Queda mucha historia por escribir…


